Santiago de Chile

Lennox Dirección y gobierno Agendar conversación

Levantar capital, reestructurar deuda, vender la empresa o cambiar de socios

Son las operaciones que ocurren una o dos veces en la vida de una empresa y que definen cuánto vale todo lo anterior. Nos sentamos de tu lado de la mesa, con la experiencia de haber estado también del otro.

I

Cuándo

Cuatro situaciones distintas, con un factor común: se preparan o se sufren.

En todas, quien llega preparado negocia y quien llega sin tiempo acepta. Lo que separa a uno de otro casi nunca es la calidad del negocio, sino cuán ordenada está la información el día en que alguien empieza a preguntar en serio.

1  ·  Levantar capital para crecer

Hay una oportunidad que no cabe en la caja: una planta, una adquisición, un contrato grande, entrar a otra región. La pregunta no es solo cuánto se necesita, sino con qué se financia. Deuda bancaria, un socio que aporta capital, o una mezcla, y cada opción tiene un costo distinto que no siempre es el que se ve en la tasa.

2  ·  Reestructurar deuda

El calendario de pagos dejó de calzar con el flujo real. Puede ser por una inversión que maduró más lento, por un cliente que se cayó o simplemente porque la empresa creció con deuda de corto plazo. Reperfilar a tiempo, con números que el banco pueda revisar, es una conversación completamente distinta a reperfilar cuando ya hay una cuota impaga.

3  ·  Vender la empresa, entera o una parte

Apareció un interesado, o llegó el momento de que un fundador salga. Vender una parte y seguir adentro es un camino tan válido como vender todo, y muchas veces mejor: se captura valor hoy sin renunciar a lo que viene. Lo que no funciona es improvisar el proceso cuando el comprador ya hizo su oferta.

En las empresas familiares el tema suele no conversarse hasta que hay una oferta sobre la mesa, porque vender se lee como traición al que fundó. Para entonces las posiciones están duras y no queda tiempo para deliberar. Hablarlo antes no apura la venta: evita que la decida el apuro.

4  ·  Incorporar o sacar un socio

Entra alguien que aporta capital, red o gestión; o sale alguien que ya no está alineado. En ambos casos hay que ponerle precio a una participación y definir con qué derechos entra o bajo qué condiciones sale. Es una transacción, aunque ocurra entre personas que se conocen hace veinte años. Sobre todo si se conocen hace veinte años.

II

La preparación

Lo que un fondo, un banco o un comprador va a pedir.

Esta lista no cambia mucho según quién esté al otro lado. Tenerla ordenada antes de empezar es lo que separa un proceso de tres meses de uno de diez, y es también lo que evita que el precio se ajuste a la baja en la recta final.

Materia Qué tiene que existir y resistir preguntas
Estados financieros Tres años, consistentes entre sí, con las diferencias entre lo tributario y lo real explicadas una por una. Auditados si el tamaño lo amerita.
EBITDA normalizado El resultado operacional sin los gastos del dueño que no son del negocio, sin lo extraordinario y con los sueldos de mercado que hoy no se pagan. Es sobre este número que se calcula el precio.
Modelo financiero Proyección a cinco años con los supuestos a la vista y defendibles uno por uno. Nadie compra la proyección; compran que los supuestos sean razonables.
Concentración Cuánto pesa el mayor cliente y los cinco mayores. Si uno solo pesa más de un tercio, el precio lo va a reflejar y conviene saberlo antes que el comprador.
Contratos y contingencias Arriendos, contratos con clientes y proveedores, juicios, deudas con garantías, temas laborales. Todo lo que aparezca después baja el precio; lo que se declara antes, no.
Estructura societaria Quién es dueño de qué, en qué sociedades, y si hay activos del negocio a nombre de personas. Esto último es más común de lo que parece y hay que ordenarlo antes.
El equipo sin ti Qué pasa con la empresa si el dueño no está. Si la respuesta es "se detiene", el comprador lo va a descontar del precio o lo va a amarrar a que te quedes tres años.

III

Valorización

Cuánto vale tu empresa depende de quién la mire.

No existe un número único. Existen métodos, cada uno responde una pregunta distinta, y en una negociación real conviene tener los tres calculados: uno te da el piso, otro el techo y el tercero el argumento.

Método Qué mide y cuándo manda
Múltiplo de EBITDA Lo que pagó el mercado por empresas parecidas, aplicado a tu resultado normalizado. Es el que más se usa y el primero que va a poner el comprador sobre la mesa. El múltiplo depende del sector, del tamaño y de qué tan predecible sea el flujo.
Flujo descontado Lo que la empresa va a generar, traído a hoy. Es el método correcto cuando el futuro es distinto del pasado: una inversión que recién madura, un contrato nuevo, una expansión en curso. Es también el más discutible, porque todo depende de los supuestos.
Valor de activos Cuánto valen las cosas si se venden por separado. Marca el piso, y es el que manda en negocios intensivos en activos o cuando la operación no genera utilidad.

El precio final no sale de una planilla. Sale de cuántos interesados haya en la mesa y de cuánta prisa tengas tú.

IV

Cómo

Cuatro etapas. La primera no tiene costo.

  1. Etapa 01
    45 minutos

    Conversación inicial

    Qué estás tratando de lograr, en qué plazo, y con qué información cuentas hoy. Salimos con una idea gruesa de rango de valor y de qué falta para empezar.

  2. Etapa 02
    4 a 8 semanas

    Preparación

    EBITDA normalizado, modelo financiero, valorización por los tres métodos y el material ordenado en un data room. Aquí se resuelven las contingencias que después costarían precio.

  3. Etapa 03
    2 a 6 meses

    Proceso

    Acercamiento a las contrapartes, conversaciones en paralelo cuando corresponde, y revisión de cada oferta o term sheet. Nos sentamos contigo en la mesa, no solo preparamos la carpeta.

  4. Etapa 04
    Hasta el cierre

    Due diligence y cierre

    Responder la revisión del comprador o del banco sin perder el hilo de la operación, y coordinar con los abogados hasta la firma. Es la etapa donde se caen los procesos mal preparados.

V

Alcance

Qué hacemos y qué no.

En una operación hay varios profesionales en la mesa y conviene saber quién hace qué desde el primer día.

Nos hacemos cargo

  • La preparación financiera y la valorización.
  • La estrategia de la operación y la conducción del proceso.
  • Acompañarte en las reuniones de negociación.
  • Coordinar a los demás asesores para que el proceso avance.

No nos hacemos cargo

  • Los contratos y la estructura legal: eso lo hace el abogado de la operación.
  • La planificación tributaria, que corresponde a tu asesor tributario.
  • No somos intermediarios de valores ni administramos fondos de terceros.
  • No garantizamos un resultado. Nadie puede, y quien lo prometa debería preocuparte.

VI

Preguntas

Lo que nos preguntan sobre esto.

¿Cuánto vale mi empresa?

Con el EBITDA de los últimos doce meses y el sector se puede dar un rango grueso en una conversación. Ese rango sirve para decidir si vale la pena avanzar, no para negociar. El número que aguanta una negociación necesita el resultado normalizado, los tres métodos calculados y las contingencias revisadas.

Desconfía de quien te dé una cifra cerrada en la primera reunión.

¿Cuánto demora vender una empresa?

Entre seis y doce meses desde que se empieza a preparar hasta la firma, si el proceso es ordenado. La preparación toma uno a dos meses, el acercamiento y las conversaciones entre dos y seis, y la due diligence más el cierre otros dos o tres. Lo que más alarga los procesos es empezar sin la información lista.

¿Qué es el EBITDA normalizado y por qué importa tanto?

Es el resultado operacional ajustado para reflejar lo que la empresa realmente genera: se sacan los gastos personales que pasan por la empresa, se sacan los ingresos y costos extraordinarios, y se agregan los sueldos de mercado de quienes hoy no se pagan lo que corresponde.

Importa porque el precio casi siempre se calcula como un múltiplo de ese número. Cada peso de normalización bien fundamentada se multiplica varias veces en el precio final.

¿Conviene levantar deuda o capital?

La deuda es más barata y no diluye, pero tiene calendario y garantías, y no perdona un mal año. El capital no tiene cuota, pero entra un socio con derechos y opinión, y su costo real es el porcentaje de todo lo que venga después.

La pregunta correcta no es cuál cuesta menos hoy, sino qué pasa con cada opción si el escenario sale peor de lo proyectado. Eso se modela antes de decidir.

¿Puedo vender solo una parte y seguir dirigiendo?

Sí, y muchas veces es la mejor alternativa: capturas valor hoy, sigues participando de lo que viene y entra un socio que puede aportar más que dinero. Lo que hay que negociar con cuidado son los derechos del que entra y las reglas de salida futura, porque de ahí salen los conflictos.

¿Qué es un term sheet y qué hay que mirar?

Es el documento que resume las condiciones principales antes de los contratos definitivos. No suele ser vinculante en el precio, pero fija el marco, y lo que se acepta ahí es muy difícil de revertir después.

Lo que más se pasa por alto no es el precio sino el resto: cómo y cuándo se paga, qué parte queda retenida, qué garantías entrega el vendedor, por cuánto tiempo, y qué pasa si aparece una contingencia después del cierre.

¿Cómo cobran ustedes en una operación?

Se define caso a caso y se acuerda por escrito antes de empezar. Normalmente combina un honorario mensual acotado mientras dura el proceso y un componente ligado al cierre efectivo, de modo que nuestro incentivo esté alineado con el tuyo.

¿Y si al final decido no vender?

Pasa, y es una decisión legítima. Muchas veces el trabajo de preparación deja a la vista que la empresa vale más de lo que pensabas, o que arreglando dos cosas valdría bastante más en dos años.

En ese caso no perdiste el tiempo: quedas con el EBITDA normalizado, el modelo financiero y las contingencias resueltas, que es exactamente la información con la que se dirige mejor una empresa.

VII

Contacto

Cuarenta y cinco minutos, y tres definiciones claras.

  1. i. Un rango grueso de valor, con lo que tengas hoy a mano.
  2. ii. Qué falta preparar, y si este es el momento o conviene esperar.
  3. iii. Si somos el equipo indicado o no.

Conversación confidencial, sin costo y sin compromiso posterior.

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Videollamada o presencial en Santiago.